11 agosto, 2020 9:11 am

NUNCA ES TARDE

Gálatas 5:13 «Porque vosotros hermanos a libertad fuisteis llamados, solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, si no servíos por amor los unos a los otros.»

El año 2019 se fue, he iniciamos una nueva década propicia para reflexionar y hacer planes a futuro, no arrastrando raíces contaminadas ni problemas que a lo mejor te perturban y en nada nos benefician. 

Cerrando el año estuve pensando… cuando una persona empieza en un trabajo, ministerio o algún proyecto, hay gente experimentada que nos dan la mano, nos brindan el consejo y muchos secretos personales para triunfar.  Cuando se empieza una relación, nos acercamos a personas experimentadas que nos puedan dar la mano, o cuando se empieza un camino sea cual sea, encontramos gente que nos marcan las huellas para que las sigamos.

Muchos empezamos gateando pero ya cuando caminamos, olvidamos quien nos enseñó a gatear y pensé:  «¿Por qué miramos por encima del hombro a aquellos que nos dieron la mano?», Jesús le dijo a Pedro en Juan capítulo 21 verso 15:  ¿Pedro me amas? Apacienta (mis ovejas). 

No olvidemos quien y para que fuimos llamados y quien es el único que nunca se equivoca y guardémonos del orgullo y vanagloria. 

Me impresiona este pensamiento; lo leí pero no sé del autor; se lo comparto, dice: «la vanidad es hermana de la arrogancia, hija del ego y madre de las apariencias.» 

El Señor dice en Romanos 12:3  no tenga más alto concepto de sí que el que debes de tener.  Y si pensamos correctamente, ponemos los pies sobre la tierra y nos damos cuenta que solo la bondad de Dios nos ha permitido llegar donde estamos, y que no es del que corre sino del que Dios tiene misericordia.  Por tanto, no miremos superior ni mucho menos inferior a nadie porque ese a quien hoy desprecias puede ser quien te de la mano cuando vuelvas a estar en tempestad. 

La vida se va muy rápido y en este trayecto joven, niño o viejo, tenemos una misión; como adulto no veas con desprecio al joven que te puede superar, y como joven al adulto como un desecho porque de ahí también aprendes y dependes. 

La humildad es la madre de las victorias; por el contrario, el ego es gestor de derrota.  Pablo dijo en Filipenses 4:9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced y el Dios de paz estará con vosotros. 

Volvamos la mirada atrás y recordemos quién nos dio la mano, y quién nos enseñó, tomemos lo bueno y desechemos lo malo, lo que recibimos de gracia demos de gracia y sobretodo honremos a Dios que es El Autor, El que nos llamó y a quien tenemos que rendir cuentas,. Quitemos todo orgullo, que es el padre de las derrotas y volvamos a Dios, haciendo propósitos; quitemos los ojos del mundo y pongamos al Pastor de pastores en nuestro corazón y recordando que apartaos de Él nada somos y nada podemos hacer.

The following two tabs change content below.
Cecilia de Caicedo

Cecilia de Caicedo

Pastora del Ministerio de Consejería Muralla de Fuego
✆ 8865-5769 / 2257-3668
Cecilia de Caicedo

Últimas publicaciones de Cecilia de Caicedo (ver más)


✆ 8865-5769 / 2257-3668

COMMENTS ARE OFF THIS POST