Meditemos

Santiago 3:6

Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad.  La lengua esta puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo e inflama la rueda de la creación y ella misma es inflamada por el infierno.

Un miembro bien pequeño en el cuerpo, pero que es capaz de destruir familias completas, congregaciones, empresas y hasta desatar guerras.  Podemos bendecir con ella pero también podemos maldecir, podemos edificar y también destruir, podemos sanar y también herir.  En estos tiempos finales que estamos viviendo se ha desatado un virus mortal a través de la lengua invadiendo todo un estatus social, hombres poderosos han caído y hombres humildes se han posesionado a través de lo que fluye, por ejemplo en redes sociales donde no miramos ni conocemos personalmente a muchos pero que a través de información falsa “malas lenguas” recabamos para levantar juicio entre personas que ni se dan cuenta que están siendo invadidas y desnudadas por personas sin temor a Dios.  De igual manera muchos que tenían posiciones económicas, políticas y sociales se han venido abajo al suelo completamente al descubrirse la realidad de quien habitaban dentro de ellos.  La bendición alcanza pero también la maldición con lo que dice nuestra lengua.  El temor a persecuciones ha aumentado, a la vez la bendición que podemos disfrutar es incomparable pues también oímos de hombres y mujeres que pueden transmitir lo celestial, lo divino, todo esto en saber usar la lengua y las redes para convertirnos en edificadores o destructores.  Con la lengua hablamos, profetizamos, bendecimos, etc.  La lengua del sabio habla con sabiduría y bien podemos usar esa herramienta para hablar a los huesos secos y dar vida a lo muerto, pero cuidémonos de hablar sin el permiso de Nuestro Padre, pues una falsa profecía puede también matar lo que estaba vivo.  En la actualidad hay un despertamiento en todas las áreas, el saber ha aumentado como lo hablo el Profeta Daniel, solo que la sabiduría debe cobijarnos para activar el llamado correctamente.  Sea vuestro hablar si si no no, toda palabra ociosa queda anotada y daremos cuenta al Señor.  Despertemos a la realidad, recordemos los refranes de nuestros abuelos que tenían tanta sabiduría “no todo lo que brilla es oro”.  Solo con dirección de Dios podemos hablar, solo por revelación podemos oír y discernir.  Cuidemos nuestra lengua, caminemos seguros, pongamos los pies en firme y rectifiquemos, pues no todo lo que miramos es real ni lo que oímos es genuino, pero si lo que hablamos puede edificar y puede encender un fuego cuidémonos, nuestra salvación debemos cuidarla porque fuimos comprados a precio de Sangre y somos templos del Espíritu Santo.  Estamos sellados Aleluya, testifiquemos como hijos de Dios.

The following two tabs change content below.
Cecilia de Caicedo

Cecilia de Caicedo

Pastora del Ministerio de Consejería Muralla de Fuego
✆ 8865-5769 / 2257-3668
Cecilia de Caicedo

Últimas publicaciones de Cecilia de Caicedo (ver más)


✆ 8865-5769 / 2257-3668

RELATED POST

COMMENTS ARE OFF THIS POST