El tiempo de Dios

La Palabra de Dios establece que todo tiene su tiempo y que cada acontecimiento tiene su hora, eso no quiere decir que debemos de sentarnos a esperar que vengan las cosas por sí solas, sino que el fruto de mi esfuerzo muchas veces no se dará en el momento que yo espero, sino en el que Dios ha establecido. Por otro lado está la realidad del afán, que nos roba la espera en fe, y que nos lleva a hacer y hacer sin detenernos a disfrutar la obra que Dios nos ha permitido realizar.

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del sol tiene su hora”  el asunto es si estamos dispuestos a esperar ese tiempo y si estamos preparados para cuando llegue la hora. Eclesiastés 3.12

–   En la vida hemos visto que hay personas que se han apresurado a tomar decisiones, movidos por la desesperación o por la emoción, pero cuando pasan estas, se dan cuenta que no era el momento para hacer lo que hicieron y deben de cargar el resto de sus vidas con las consecuencias.

¿Cómo puedo saber si es el tiempo de Dios? Solamente cuando he vivido una vida de relación con Él, que me permita buscar en su presencia cuál es su voluntad.

Pudiera ser que ese trabajo que parece tan bueno, ese muchacho o muchacha que tanto me gusta, esa casa que me están ofreciendo y que es la casa de mis sueños, no son para mí, que no es el tiempo de Dios porque Él tiene preparado algo mejor, pero si yo me apresuro a tomar la decisión en ese momento tendré mucho sufrimiento.

Jesús en un momento fue tentado por el Diablo a tomar algo que no era su tiempo de hacerlo, Lucas 4. 5-7, Satanás le ofreció todos los reinos de la tierra, a cambio de que le adorara a él, sin embargo Jesús sabía que no era este el momento ni la forma de recibir los reinos de la tierra, y que el Padre tenía no solo los reinos de la tierra, sino de lo que está en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra. Él esperó su tiempo para recibir el verdadero premio.

–    También hemos visto personas que cuando les llegó su hora no estaban preparados para ese momento, y no me refiero solo a la muerte, sino a las oportunidades por las que habían esperado toda una vida. En Mateo 25.1-13.  Las cinco vírgenes insensatas habían esperado igual que las otras cinco prudentes, pero no estaban preparadas, la hora que esperaban iba a llegar, el problema es que no sabían cuándo sería, y llegó cuando no lo esperaban, todas se habían dormido, pero ellas no estaban preparadas. Cuando no estoy preparado para lo que estoy pidiendo es porque realmente no lo estoy esperando.

discipuloscristo@ice.co.cr

www.discipuloscr.org

The following two tabs change content below.
William Luna

William Luna

Iglesia Cristian Discípulos de Cristo en Siquirres
William Luna

Últimas publicaciones de William Luna (ver más)


RELATED POST

COMMENTS ARE OFF THIS POST