miércoles, 23 de abril de 2014
La otra Colombia, la del Espíritu Santo. Imprimir E-Mail
escrito por Lic. Pablo Chaves   
martes, 02 de octubre de 2012

ImageMuchas razones para creer en un cambio

Medios de comunicación han publicado el final de una de las páginas más tristes de aquel país, la de “los capos de la droga”.

 

Por otra parte el gobierno del presidente Juan Manuel Santos anunció el inicio de una mesa de negociación por la paz con los grupos guerrilleros que aun subsisten.

 

En los últimos meses del año el periódico El Camino ha estado visitando Colombia de forma reiterada, especialmente la zona del suroccidente. Este es un lugar donde históricamente se han concentrado las fuerzas guerrilleras más importantes de aquel país y significativos grupos paramilitares.

 

El Camino ha estado visitando la zona indígena del Cauca, que recientemente vivió enfrentamientos  entre los nativos, ejército y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estuvo también en los Departamentos del Valle del Cauca, Tolima y Huila, sitios donde anteriormente hubieron matanzas, cruentas peleas y mucha injusticia todo culpa de la violencia que existió entre narcotráfico, ejército, guerrilla y paramilitares.

Fue recogido el testimonio de decenas de personas, entre ellas ciudadanos, cristianos de muchísimas iglesias y hasta pastores. Entre ellos la historia del pastor Edgar Núñez quien actualmente pastorea en la ciudad de Pitalito, Huila. Él contó a este medio los amargos tragos que debió pasar culpa de la gran inseguridad que reinaba hace 10 años en su región, cuando los autobuses eran interceptados por la guerrilla con el fin de robar y hasta matar a quien ellos consideraran.

De igual forma el pastor Rony Erza a cargo de una congregación en Santander de Quilichao, en su momento la ciudad más violenta del mundo, recordó los tiempos de la “limpieza social” que ejecutaban los paramilitares en muchísimas comunidades con lo cual se asesinaron miles de inocentes. 

De la misma historia de violencia testificó el pastor Elías Ussa, quien es de origen guambiano (una de las etnias indígenas del Cauca) y le tocó vivir muchos momentos donde los grupos guerrilleros lucharon contra el ejército colombiano dejando muchísimas víctimas inocentes entre sus poblaciones. 

No cabe la menor duda que al escuchar al colectivo colombiano contar sus anécdotas de hace 10 o 15 años atrás la tierra que hoy habitan recibió la sangre de muchos de sus hijos. A pesar de ello hoy al recorrer sus lugares poco va quedando de esa realidad tan cruel. Todo ese desastre que experimentaron en lo más álgido del conflicto entre guerrillas, ejército, paramilitares y capos de la droga va siendo parte del pasado. Si bien muchos viven la inseguridad, ya la condición no es la misma.

Razones para creer 

Colombia es un país que para la presente generación de América Latina ha sido sinónimo de violencia, corrupción, narcotráfico, matanzas y terrorismo. Para las décadas de los 80 y 90 ningún analista político podría imaginar la salida de aquella nación del pozo tan terrible en el que se encontraba sumida, donde muchos llegaron a considerarla como un Estado fallido por el ambiente ingobernabilidad e ilegalidad que reinaba en aquel tiempo.

Al pasar de los años las condiciones de la nación cafetera han cambiado radicalmente. Muchos en el camino han derramado lágrimas en oración y ruego por este territorio tan lastimado por la violencia. Grandes movimientos cristianos se han organizado para clamar a una sola voz por la transformación de Colombia ante lo cual la respuesta divina ha sido evidente.

En el pasado reciente han existido razones de sobra justificadas para tener esperanza de ver una Colombia libre y pacífica tal como se ha profetizado por muchos ministros. Ejemplo de ello fue la noticia publicada por la reconocida agencia internacional AFP con respecto al combate del narcotráfico en aquel país, una lucha que en su momento parecía perdida por parte del Estado colombiano.

“Con la captura en Venezuela de Daniel “El Loco” Barrera, Colombia da por concluida la época de los grandes señores de la droga y se prepara para combatir a unas organizaciones narcotraficantes más atomizadas que nunca”.

Lo anterior evidencia que en Colombia se ha cerrado uno de los capítulos más tristes de su historia reciente. Si bien no todo se ha ganado, hay razones para creer en que pronto los colombianos entenderán que vivir de la droga no es vida.

El tiempo en que los Carteles de Cali y Medellín se enfrentaban por la hegemonía en el negocio de la droga en Colombia han terminado definitivamente. Los días en que Pablo Escobar y los hermanos Rodríguez Orejuela provocaron la muerte de miles ya pasaron, tal como lo evidencia la información publicada por AFP.

“A Daniel Barrera se le considerado el último de los grandes narcotraficantes de esa generación que quedaba en libertad, era probablemente el más buscado de América del Sur”.

Para seguir añadiendo esperanza a la actual situación de Colombia está el reciente anuncio del presidente Juan Manuel Santos del inicio de una mesa de negociación con los dos grupos guerrilleros que subsisten dentro de Colombia: el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las FARC.

Si bien se sabe que en el pasado otros presidentes colombianos intentaron negociar la desmovilización de estos grupos armados sin éxito esta vez es distinto. La revista independiente Semana publicó: “La agenda sobre la cual discutirá el gobierno y las FARC sorprendió a los expertos pues es mucho más corta y realista”, dejando en claro que las cosas van por buen camino.

Otro de los elementos que alienta a los colombianos de los cuales hizo mención Semana está dentro de esos puntos de agenda para la negociación. “Por primera vez las FARC aceptan incluir la “dejación de las armas” y su “reincorporación a la vida civil”. Un punto en el que también ha venido trabajando el gobierno a través de la inclusión en la agenda legislativa colombiana del Marco Legal para la Paz.

En la misma línea aparece en la libreta de los puntos a negociar la “solución al problema de las drogas ilícitas”. Es de sobra conocido que los grupos guerrilleros brindan protección a los cultivos ilegales, por lo tanto, su desmovilización significaría una gran ayuda al combate del narcotráfico.

Semana también argumenta que otro tema a tratar en las negociaciones es “Víctimas y verdad”. Según lo menciona el documento oficial entregado a los medios de comunicación se pretende “Resarcir a las víctimas está en el centro del acuerdo Gobierno Nacional-FARC-EP” para lo cual ya se ha aprobado una legislación denominada: “Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras”, por lo tanto, se sobrentiende que el camino ya ha sido allanado también en ese rubro.

Otro de los elementos que suma esperanza a toda esa negociación es que las FRAC se comprometieron a dejar el secuestro como una herramienta de financiamiento, algo que aún no se comprueba todavía, pero representa un gesto de buena voluntad de parte de los altos cargos del grupo guerrillero.

Como uno de los puntos más recientes que se ha agregado para crear un clima de esperanza para el futuro próximo de Colombia es el apoyo de los medios de comunicación. A ellos el presidente Santos les ha prometido libertad de informar, pero al mismo tiempo le ha solicitado prudencia para no afectar la negociación.

Ante la petición los periodistas han reaccionado afirmativamente, dando el mejor ejemplo el diario de mayor importancia y circulación en Colombia, El Tiempo. Este medio de comunicación se alió al cantante Juanes para llevar a cabo el pasado domingo 23 de setiembre una edición especial titulada: “El Tiempo de Cambiar”, donde todos los artículos estuvieron enfocados en la promoción de la paz como una forma de desarrollo para el país.

En definitiva todos los ingredientes se han ido uniendo paulatinamente para que la pacificación de Colombia sea más que un sueño y pase a ser una realidad. De ahora en más la responsabilidad es de la nueva generación en aquel país para que a sus deseos se añadan obras genuinas de cambio para alcanzar la meta que todos anhelan ver: la otra Colombia, la del Espíritu Santo.    

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