miércoles, 16 de abril de 2014
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El gran avivamiento en África Occidental Imprimir E-Mail
escrito por Lic. Pablo Chaves   
jueves, 09 de febrero de 2012

ImageEl más extenso de la historia en el continente negro

·                Su comienzo fue en lo que era la colonia inglesa de Uganda y luego se extendió por Ruanda, Burundi, Kenia y Tanzania. 

 

·                Se caracterizó porque sus líderes más importantes en su mayoría fueron médicos de profesión que se entregaron como misioneros.

Sin duda el avivamiento que más se ha extendido en el tiempo en el continente africano es el que dio comienzo en la antigua colonia británica de Buganda (hoy conocida como Uganda) en 1929, que mas tarde se extendería también por otras colonias europeas. Entre ellas están los actuales países de: Ruanda, Burundi, Uganda, Kenya y Tanzania. A este hermoso suceso se le llegó a conocer como el Avivamiento en África Occidental.

Una de las particularidades de este despertamiento fue que sus líderes no eran predicadores consagrados ni pastores de iglesias importantes, la mayoría eran médicos misioneros. Charles Stanley Smith y Leonard Stieggenberger Sharp y los hermanos Joe y Hill Church todos galenos de profesión, pero evangelistas de vocación fueron unidos por el Espíritu Santo para llevar un mensaje integral a África.

 

Sus vidas se cruzaron con un propósito divino, gracias a su profesión iban a zonas selváticas donde la Palabra nunca había sido expuesta a los nativos, levantaron varios hospitales, escuelas y grandes campañas de salvación con recursos que el Señor les fue entregando en el camino.   

Compañeros de estudios

Charles Stanley Smith, nació en China, hijo de padres misioneros aprendió desde niño el amor por las almas perdidas. Él junto a su amigo Leonard Stieggenberger Sharp, aprendió medicina en la universidad de Cambridge en Inglaterra. Siendo estudiantes asistieron en Edimburgo, Escocia a un grupo bíblico, donde tomaron la decisión de ofrecer sus vidas para la obra misionera.

En sus últimos años de carrera fueron invitados a lo que hoy se conoce como la República Democrática del Congo para realizar ahí su práctica profesional. Estando en aquella nación africana podían ver a la distancia las montañas de Ruanda-Urundi (hoy conocido como dos países independientes: Ruanda y Burundi). Preguntaron a los lugareños si el cristianismo había llegado a esas partes y descubrieron que esos territorios jamás habían tenido quién les predicara de Jesús.

Cuando retornaron a Europa llegaron con la visión de evangelizar la zona de África Oriental Alemana. Terminaron sus estudios casualmente en el año que la Primera Guerra Mundial fue declarada. Ya durante la batalla, tanto Smith como Sharp, pidieron un traslado al hospital de la Misión Anglicana (Church Missionary  Society, CMS) en Mengo, Uganda, sitio que se convirtió en el hospital base para el frente contra los alemanes en África.  Estando cerca de Ruanda-Urundi nuevamente sintieron confirmación de su llamado y una vez concluida la guerra al retornar a Gran Bretaña buscaron apoyó para regresar junto a sus esposas a aquella región africana, pero esta vez con una misión evangelizadora.

Realizadas la gestiones y con apoyo de misiones cristianas se fueron a trabajar a Kigezi en el sur de Uganda, cerca de la frontera de Ruanda-Urundi (ahora en manos de Bélgica). La quinta parte de la población sureña de Uganda hablaba el idioma de Ruanda, así que los doctores pudieron conectar su obra misionera con lo que más tarde pesaban realizar en Ruanda-Urundi.

Con grandes esfuerzos económicos construyeron  un hospital en Kabale, Uganda lo que les abrió puertas para seguir haciendo la obra misionera, la cual se basaba en 5 puntos básicos: seleccionar una zona central,  establecer bases periféricas,  pasar la lengua de los habitantes a escritura para luego traducir y publicar la Biblia en sus idiomas, ganar nuevos convertidos y por último seleccionar evangelistas nacionales entre los convertidos con el fin de extender la obra entre su propia gente.

A pesar de que la obra en Uganda era compleja a causa del alto nivel de alcoholismo, animismo e inmoralidad entre los nativos nunca cejaron en sus intenciones de expandirse a Ruanda-Urundi también. A pesar de que el gobierno belga no simpatizaba con misioneros británicos evangélicos, obtuvieron su permiso en 1925 para establecer un campo misionero en Gahini pueblo actualmente ubicado en Ruanda.

Como los doctores Smith y Sharp debían seguir trabajando en la obra médica en Kabele Dios se encargó de enviar otro gran colaborador. El doctor Joe Church también británico, quien vino a ser el misionero de avanza en la zona. Él junto al evangelista local Blaco Kigozi se batieron con toda clase de adversidades para sacar la obra adelante.

Con el tiempo el Señor recomenzaría su esfuerzo de forma extraordinaria. Luego de 10 años en Kabale (sur de Uganda) y Gahini (en Ruanda), se habían levantado dos hospitales que atendían a 200 pacientes internos por mes, escuelas para niños y niñas y 300 iglesias en diferentes pueblos. El Nuevo Testamento ya estaba traducido al idioma de Ruanda (idioma de unos tres millones de personas). Al finalizar estos primeros 10 años, cinco mil personas habían sido bautizadas.

Entrada la década de 1930 un fuerte espíritu de oración comenzó a albergarse en el corazón de los médicos y los locales. Se organizaron para pedirle a Dios por un despertar tanto fuera como dentro de la naciente iglesia en la región. Todos tenían hambre de ver a Dios manifestarse poderosamente.

En el año 1933, los misioneros decidieron reunir en Kabale a todos sus ministros esparcidos por la región. La historia cuenta que durante los cinco días hubo exposiciones bíblicas sobre toda clase de temas. Casi al terminar el evento parecía que nada extraordinario sucedería hasta que un comenzó a confesar sus pecados a Dios. Fue entonces que comenzó una ola de confesión que duró dos o tres horas. Confesaron sus pecados personales, pero también los de la iglesia nacional. Dios obró humillando a los misioneros, y, como consecuencia, hubo más unión entre ellos.

Eso deparó una enorme ola de salvación y para esa misma década se dice que por cada 10 ruandeses 8 eran cristianos, lastimosamente el avivamiento no pudo evitar que décadas más tarde Ruanda llegaría a experimentar uno de los peores genocidios de la historia moderna entre los grupos tribales hutus y tutsis. Los colonos belgas cruelmente alentaron las distinciones raciales y para cuando abandonaron el país se desató una venganza sin precedentes.  

En cuanto a la duración de este avivamiento, George Carey, en el prefacio del libro del evangelista estadounidense T.L. Osborne, comentó que los efectos del avivamiento en África Occidental disminuyeron en los primeros años de la década de los cincuenta, pero en los años setenta el fuego comenzó a arder otra vez.

En un artículo del obispo de Kigesi, Festo Kevengere, titulado “The Revival That Was and Is” (El Avivamiento que fue y es) publicado en la revista norteamericana Christianity Today en 1976, este  asegura que el despertar espiritual no se debió a una técnica; más bien era el trabajo de Dios en respuesta a una actitud de apertura hacia su Palabra, hacia la comunión y hacia el Espíritu Santo.

Kevengere señala dice que la semana después de que un hermano se convirtió, todos en el pueblo sabían lo que había pasado porque el nuevo hermano pagó sus deudas, pidió perdón a sus enemigos y demostró al pueblo cambios radicales. Kevengere habla de una conversión realizada en 1974 en Kabale, donde después de cuarenta años de avivamiento, todavía se podía ver en esta área  que Dios estaba derramando mucha bendición sobre Su iglesia”.

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