| En la boca del lobo |
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| escrito por Lic. Pablo Chaves | ||||||
| jueves, 29 de mayo de 2008 | ||||||
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Misión de Los Ángeles restaura adictos en San José centro. Calles oscuras, sucias y peligrosas son su campo de batalla. Su labor silenciosa y persistente es desconocida por los costarricenses; sin embargo, sus enemigos los reconocen perfectamente. Han marchado por ocho años de manera incasanble librando la mejor de las guerras. Apenas descansan, porque saben que, luego de una batalla ganada, hay otro por comenzar.
¿Cuántas veces se han visto en la necesidad de atrincherarse en una esquina para proteger sus más preciados tesoros? En medio de la lluvia, el sol o tal vez en la penumbra de la noche, han tenido que salir corriendo para cumplir con su mandato. Ellos son ángeles con una misión que, por designio divino, están en un proyecto con el mismo nombre: Misión de Los Ángeles. Su sede en el país está enclavada en el centro de San José, desde allí operan y planifican su próximo ataque. No desfallecen en su tarea, puesto que saben que, al final de su obediencia, encontrarán personas restauradas y, si penetran aún más profundo, hallarán a las familias de ellos también cambiadas. Nunca le han tenido misericordia a ninguno de sus acérrimos rivales: el alcoholismo, la drogadicción o la ludopatía. Su general es extranjero, sin embargo, ama tanto a esta patria como el mejor de los ticos. Proveniente de México, un día estuvo al otro lado de la acera, siendo carcomido en las calles de New York por la droga. Estando allá sin familia ni recursos, el Padre le tuvo conmiseración y le envió a la Misión de Los Ángeles para ayudarlo a salir de su precaria situación. Convencido de que, con la experiencia de lo que había vivido podía ayudar a muchos otros hombres, presos de los vicios, se enroló en el ejército y, como misionero, arribó a Costa Rica. Llegó creyendo que su estancia sería por unos pocos meses, pero, al ver la necesidad existente, ha tenido que quedarse hasta hoy. ![]() Javier Gómez trabaja incansable al frente de esta importante organización que rescata adictos Su nombre es Javier Gómez, él, con paciencia inquebrantable y la Biblia como espada, dirige un hogar que restaura alcohólicos, drogadictos y ludópatas a punta de fe, amor y enseñanzas bíblicas. A ellos nunca se les ha ocurrido emplear drogas para facilitar el proceso, ninguno de los que labora en la Misión posee estudios psicológicos. Su única convicción es la de que Jesucristo sigue haciendo milagros. A pesar de lo que muchos profesionales de la salud puedan pensar, este ministerio ha tenido éxito. Unos 90 hombres se han graduado, muchos se han reinsertado en la sociedad, otros se preparan para enrolarse en el mismo ejército de don Javier. En definitiva, Dios ha sido fiel. El programa que desarrollan consta de un año completo; cuando la persona desea ser restaurada y llega a la puerta de la Misión, ellos trabajan la enseñanza bíblica por 6 meses, luego durante otros 3 son enviados a trabajar y, con una parte de su salario, colaboran a mantener la Misión y, por último, durante otro período de 3 meses, siguen trabajando, pero ahora ahorran para llevar dinero a sus hogares. El mecanismo para ingresar es realmente muy sencillo: solamente hay que presentar la cédula y un documento emitido por alguna clínica donde se certifique que la persona está desintoxicada, ya que en la Misión no acepta a nadie en estado de alcoholismo o drogadicción, pues, según palabras propias de Gómez, “estas personas, al despertar al día siguiente, se levantan y, como no recuerdan bien lo que pasó, quieren regresar inmediatamente a las calles”. ![]() La misma entidad se encarga de autofinanciar su labor social Cuando se le consultó a Gómez por la importancia, dentro de la iglesia cristiana, de este tipo de proyectos, fue tajante en decir: ”Es fundamental que todas las congregaciones tengan esta clase de ministerios, ya que en muchas familias hay personas con esta problemática”. Como parte de los medios que sostiene esta organización, para sufragar gastos, está la renta de una cancha de fútbol en el barrio Los Ángeles, así como la venta de comestibles y otros artículos en una pequeña pulpería que tienen en la parte de abajo de sus instalaciones en el centro de San José. La Misión de Los Ángeles está ubicada 75 metros norte de la antigua Soda Palace. Si usted desea conocer más acerca de este ministerio, puede comunicarse con sus dirigientes al 223-8078 y al 221-0646, o bien contactarlos por medio del correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla o Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
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