25 mayo, 2019 1:57 am
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La iglesia en tiempos de sacudimiento político

La iglesia en tiempos de sacudimiento político

El pasado 23 de octubre Costa Rica conoció la noticia de la separación de Fabricio Alvarado del partido Restauración Nacional, para abrir una nueva agrupación política denominada, “Nueva República”. Ante esta situación el sector cristiano del país levantó su voz mediante redes sociales con diversidad de comentarios, algunos de apoyo, otros de crítica y en ocasiones manifestando desilusión y descontento por la separación.

Es importante que el pueblo cristiano costarricense, comprenda que pese a que ambas agrupaciones políticas fueron conformadas por personalidades del sector evangélico y defendían principios del sector conservador del país (lo cual coincide con los principios del cristianismo); al fin y al cabo, todo el tema se resume, en una palabra: política.

La política es un sector social, en el cual puede participar cualquier costarricense, independientemente de su credo, género o color de piel. Por lo tanto, es necesario ver este espacio como lo que es y ha sido a través de los años. Así como se analizó por años cuando en la cancha tenían papeles protagónicos el Partido Liberación Nacional y el Partido Unidad Social Cristiana.

La iglesia no debe mezclar la política con el cristianismo. Si a Dios le place colocar a un hijo suyo en un sitio de autoridad, es para que muestre el testimonio debido, pero no porque las sillas políticas se convirtieran de repente en congregaciones o terrenos que deben medirse con la misma vara.

Si don Carlos Avendaño y don Fabricio Alvarado, tomaron decisiones importantes políticas, sociales y laborales, estas deben analizarse como lo que ellos son, “costarricenses”. No se debe señalar con dureza o creer que la iglesia se ha dividido por esto o ¿acaso porque usted tome decisiones laborales en relación con algún compañero de trabajo cristiano se afectó el reino de Dios?

Son tiempos fuertes para Costa Rica, la economía se encuentra fuertemente afectada y esto desemboca en los demás ámbitos nacionales. La asignación de la iglesia de hoy es orar, creer, predicar el evangelio y pedir a Dios su intervención y sabiduría para quienes se encuentran en puestos de eminencia. Pues sólo la sabiduría del cielo podrá guiar a buen puerto este barco llamado, Costa Rica.


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